Mi voz rebota en mí
peleando por salir,
abrazo a la mar y me dejo cuidar,
despido al sol y la luna ocupa su lugar,
acunada en su blanco satén
caigo rendida ante la sombra de sus ojos,
dialogo bajito
por miedo a romper su silencio.
Mañana el sol y luna se abrazaran
un acto de amor al planeta
y a los seres que lo habitan.